

El camión logró un consumo promedio de 117 kWh por cada 100 kilómetros, reduciéndose a 105 kWh en climas más cálidos. Su rango de carga variaba entre 400 y 500 kilómetros.
- Recorrido total: 3.400 km desde el Círculo Polar Ártico hasta Múnich
- Consumo medio: 117 kWh/100 km (bajo frío extremo), hasta 105 kWh/100 km en zonas templadas
- Energía recuperada: 670 kWh mediante frenado regenerativo
- CO₂ evitado: hasta 2,7 toneladas frente a un camión diésel
- Costes de carga: comparables o inferiores a los del diésel
- Carga pública 100 % renovable utilizada en ruta
- Demuestra viabilidad técnica y económica en el transporte de larga distancia
Un viaje eléctrico de 3.400 kilómetros desde el frío extremo hasta el sur de Alemania
El camión eléctrico MAN eTGX, apodado “Polarexpress”, completó con éxito un recorrido de 3.400 kilómetros desde el Círculo Polar Ártico, en el norte de Suecia, hasta la ciudad de Múnich. Este trayecto no solo puso a prueba la autonomía y eficiencia del vehículo, sino también la viabilidad real de la movilidad eléctrica pesada en condiciones invernales extremas.
Consumo energético controlado incluso bajo condiciones adversas
A pesar de temperaturas gélidas, carreteras cubiertas de nieve y neumáticos con mayor resistencia al rodaje, el eTGX logró un consumo medio de 117 kWh por cada 100 kilómetros. En zonas más cálidas, como Dinamarca y Alemania, el consumo se redujo hasta los 105 kWh/100 km, lo cual refleja una eficiencia notable para un vehículo de 32 toneladas.


Rendimiento energético y regeneración eficiente
Durante la ruta, el camión consumió un total de 4.500 kWh, de los cuales 670 kWh fueron recuperados gracias a la frenada regenerativa y las bajadas, reduciendo el consumo neto a 3.830 kWh. Este ahorro energético refuerza la eficiencia operativa del sistema de propulsión eléctrico en condiciones reales.
Carga pública con energía renovable: infraestructura ya funcional
Toda la carga se realizó en infraestructura pública disponible, lo que demuestra que una red de recarga funcional ya existe para viajes largos en Europa, siempre que se planifiquen correctamente las paradas. Las estaciones utilizadas proporcionaban electricidad de fuentes 100 % renovables, permitiendo una reducción de hasta 2,7 toneladas de emisiones de CO₂, comparado con un camión diésel que consume en promedio 27 litros/100 km.
Costes energéticos competitivos frente al diésel
El coste medio de recarga en la ruta fue de aproximadamente 0,56 €/kWh, similar al coste de operación de un camión diésel, estimado en 1,80 €/litro. En puntos donde el precio fue más bajo, entre 0,40 y 0,50 €/kWh, el eTGX demostró una clara ventaja económica, con ahorros que pueden alcanzar los 400 € por trayecto. Si se añade la posibilidad de cargar en centros logísticos propios, el coste operativo puede reducirse aún más.
Experiencia de conducción positiva y silenciosa
Conductores y acompañantes destacaron la tranquilidad de la cabina, la facilidad de conducción y la simplicidad en la recarga como ventajas clave. Incluso escépticos de la electrificación reconocieron que la experiencia superó sus expectativas, rompiendo mitos sobre la dificultad del cambio tecnológico.
Etapas del recorrido: autonomía diaria de hasta 600 km
El trayecto se dividió en siete etapas, cruzando Suecia, Dinamarca y Alemania, con distancias diarias entre 400 y 600 kilómetros. La autonomía efectiva del camión osciló entre 400 y 500 km por carga, lo que fue suficiente para mantener un ritmo constante sin comprometer la logística.
Potencial de esta tecnología
El proyecto Polarexpress demuestra que los camiones eléctricos ya pueden operar en condiciones reales, incluso en climas extremos y a larga distancia. Esta tecnología ofrece:
- Reducción significativa de emisiones de gases de efecto invernadero
- Menor contaminación acústica en entornos urbanos
- Uso de electricidad procedente de energías renovables
- Mejora en la eficiencia energética gracias a la regeneración
- Ahorros económicos a medio y largo plazo
Si se acelera la inversión en infraestructura de recarga y se fomentan políticas de apoyo a la electrificación del transporte pesado, el eTGX y sus sucesores podrían transformar radicalmente la logística europea, haciendo del transporte de mercancías un sector más limpio, más eficiente y más responsable con el planeta.
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