Tesla no se olvida de México, y ha traído su última tecnología que cambiará la conducción tal como la conocías. No es un secreto que la empresa de Musk, quiere ser pionera y destacar del resto de compañía de coches eléctricos y vaya que lo ha logrado. Pese a los problemas que atraviesa Tesla, esto no es un impedimento para innovar y presentar al público su fascinante invento.
¿Qué tecnología trae Tesla a México? Esta es la novedad jamás vista
Parece dificil imaginarnos un coche con más tecnología, ¿Qué más podrían hacer? Pronto tendrás la respuesta, porque ha llegado la innovación que tanto se espera, e incluso es una tecnología prohibida en varios países por sus cuestionamientos éticos y técnicos. Si pensabas que manejar tu coche por largas horas es agotador, ya no tendrás que hacerlo, ahora puedes dejar en manos de la tecnología (si te atreves).
Tesla ha lanzado oficialmente su capacidad de conducción autónoma total (FSD) en México, lo que representa la tercera expansión de FSD desde su lanzamiento original en Estados Unidos. Pese a que hace poco, Tesla comentó que su función más esperada no sucedería, este tipo de conducción que todavía requiere de vigilancia humana, si está disponible en ciertas regiones.
Si un americano viaja a México, es muy posible que las funciones continúen sin restricción ni interrupciones. Pero en otros países las cosas no son tan fáciles, en Europa y China han tenido problemas con el FSD que espera aprobación regulatoria. Luego de Estados Unidos, Tesla expandió esta tecnología de conducción a Canadá, Puerto Rico y ahora, en México.
¿Cómo funciona el sistema FSD de Tesla? Así es como se guía al coche
El enfoque de Tesla en la autonomía se centra en el uso de Tesla Vision. Esto significa que las cámaras que proporcionan datos visuales son el principal, y en realidad el único medio para adquirir datos desde el exterior del vehículo. Ya no utilizan radar y solo utilizan LiDAR para garantizar la precisión del sensor de visión durante el entrenamiento.
Al capturar toda la información del entorno del coche, se crea un entorno 3D que este utiliza para planificar su ruta y tomar decisiones. Todos estos datos se procesan para generar una visión bastante completa de lo que rodea al vehículo y de lo que se prevé que le rodea en el futuro. Todo esto también se etiqueta y caracteriza para ayudar al sistema a priorizar diversas decisiones.
El entrenamiento FSD de Tesla se realiza mediante un modelo de aprendizaje supervisado. Esto significa que el modelo de entrenamiento recibe datos etiquetados, ya sea por humanos o por el modelo de IA de Tesla. Los objetos en las imágenes se identifican y se etiquetan con su posición, velocidad y aceleración. Esta información permite reconocer e interpretar objetos y situaciones similares al conducir en condiciones reales.
Estos datos se recopilan en situaciones de conducción reales y se anotan con datos de forma manual o automática. Para complementar los datos de etiquetado, Tesla emplea un sistema de contenido simulado para generar datos de entrenamiento sintéticos, que constituye la parte clave de esta patente. Estos datos de entrenamiento sintéticos se asemejan mucho a los datos etiquetados de la realidad del mundo real.
México es pionera, pues esta tecnología está prohibida en varios países
En otros países hay un problema sobre la capacidad de conducción autónoma total, pues creen que no es lo que ofrecen, lo que ha convencido al Departamento de Transporte (DfT) del Reino Unido a desautorizar la mayoría de las funciones de asistencia al conductor de Tesla. Según afirman, permiten a los conductores retirar las manos del volante mientras sus vehículos realizan sus funciones normales de conducción.
Originalmente, los planes eran que sus autos fueran casi totalmente autónomos, pero ahora sus características autónomas no son diferentes de las que se encuentran en muchos vehículos de otros fabricantes. A su vez, las autoridades temen por las funciones de automatización de Tesla, principalmente debido a su seguridad. De hecho, la conducción autónoma de Tesla es investigada: 2,4 millones de autos llamados a revisión.
En la nueva versión de esta tecnología de Tesla, los coches pueden realizar maniobras sencillas, como cambios de carril, pero solo en autopistas y cuando el conductor mantiene las manos en el volante. Aunque un sistema de asistencia al conductor puede ayudar a reducir accidentes, también genera nuevos riesgos de seguridad, Por ello, Noruega, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido solicitaron más evidencia sobre la seguridad.
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